El secretario general del SOEVA, César Taquía, advirtió sobre la difícil situación que atraviesa el sector en Chilecito y reclamó que la provincia declare la emergencia vitivinícola. Además, denunció cortes de energía en 64 perforaciones y alertó que el 23% de las fincas todavía no fueron podadas ni atadas.
La actividad vitivinícola atraviesa una profunda crisis en La Rioja, con consecuencias directas sobre la producción y el empleo. Así lo advirtió el secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines (SOEVA), César Taquía, quien describió un escenario marcado por fincas abandonadas, dificultades para sostener el riego y pérdida de puestos de trabajo.
En diálogo con Radio La Ciudad 94.7, el dirigente sindical detalló que 1.000 hectáreas de vid ya se encuentran abandonadas y otras 650 están en riesgo de correr la misma suerte. También informó que hay 64 perforaciones con el suministro eléctrico cortado y que el 23% de las fincas no fueron podadas ni atadas.
A este panorama se suma la pérdida de fuentes laborales. Durante la entrevista, Taquía señaló que 165 familias quedaron sin trabajo en el sector, mientras que, según advirtió, semanalmente se suman nuevos casos de trabajadores que quedan fuera de las empresas debido a las dificultades económicas.
Reclaman la declaración de emergencia vitivinícola
Frente a esta situación, desde el SOEVA solicitaron al Gobierno provincial que declare la emergencia vitivinícola, con el objetivo de abrir una instancia de asistencia para los productores y trabajadores afectados.
Taquía explicó que hace más de 60 días mantuvieron reuniones con representantes vinculados al Gobierno provincial para plantear la situación del sector y avanzar en una mesa de trabajo. Sin embargo, aseguró que hasta el momento no recibieron respuestas concretas ni nuevos contactos sobre los pedidos realizados.
El dirigente sostuvo que la actividad no podrá recuperarse sin acompañamiento estatal y consideró que la declaración de emergencia podría facilitar gestiones y abrir alternativas de ayuda para afrontar la crisis.
Los cortes de energía ponen en riesgo las plantaciones
Uno de los problemas que más preocupa al sindicato es la interrupción del suministro eléctrico en 64 perforaciones utilizadas para el riego.
Taquía advirtió que la falta de agua compromete la supervivencia de las plantas y que, una vez que una vid se seca, su recuperación resulta difícil.
En ese contexto, alertó que las 1.000 hectáreas abandonadas podrían incrementarse con otras 650 que presentan un panorama preocupante. A esto se suma el retraso en las tareas de poda y atado, fundamentales para el mantenimiento de los viñedos y la continuidad de la producción.
El dirigente planteó la necesidad de contar con asistencia económica, créditos y medidas que permitan resolver los problemas de infraestructura y sostener la actividad.
La caída del consumo y las dificultades empresariales
Durante la entrevista con Radio La Ciudad, Taquía también señaló la caída del consumo de vino como uno de los factores que afectan al sector. Según explicó, las dificultades para comercializar la producción repercuten sobre las empresas y terminan impactando en los trabajadores.
El secretario general del SOEVA sostuvo que numerosas firmas tienen problemas para cumplir con sus obligaciones mensuales, lo que deriva en la reducción de puestos de trabajo y agrava la situación de las familias vinculadas a la actividad.
Piden una inspección para mostrar la situación del sector
Como parte de las gestiones para obtener respuestas, Taquía indicó que mantuvo contacto con el diputado Mercado, representante de la zona de Chepes y presidente de la Comisión de Producción de la Cámara de Diputados.
Según relató, lo invitó a visitar Chilecito junto con integrantes de la comisión para realizar una inspección ocular de las zonas afectadas y conocer de primera mano la situación de los viñedos y los trabajadores.
Desde el sindicato ofrecieron una combi para recorrer los sectores comprometidos y facilitar el relevamiento. Sin embargo, el dirigente afirmó que todavía esperan una respuesta a esa propuesta.
Mientras tanto, el SOEVA insiste en la necesidad de que las autoridades provinciales definan medidas concretas para sostener la producción, recuperar las fincas afectadas y evitar que continúe la pérdida de empleos en una de las actividades productivas tradicionales de La Rioja.