El Gobierno de Javier Milei intensificó las negociaciones con los gobernadores para avanzar con la suspensión de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) previstas para 2027. La Casa Rosada pretende alcanzar un acuerdo durante octubre y llevar el proyecto al Senado antes de noviembre, en medio de una estrategia que combina conversaciones políticas y búsqueda de respaldo para el Presupuesto 2027.

El ministro de Economía, Luis Caputo, aparece como uno de los principales impulsores de la iniciativa. Según trascendió, el funcionario considera que una eventual competencia interna dentro del oficialismo podría generar un escenario de incertidumbre económica durante el próximo año, especialmente si el proceso electoral deriva en movimientos sobre el mercado cambiario.

En ese marco, el Gobierno busca evitar que las PASO se conviertan en un factor de tensión durante 2027 y procura asegurarse un escenario político que le permita sostener su programa económico.

Negociaciones contrarreloj

El jefe de Gabinete, Diego Santilli, retomó los contactos con los mandatarios provinciales para reunir los votos necesarios en el Congreso. La estrategia oficial apunta especialmente a los gobernadores radicales, aunque también contempla conversaciones con mandatarios peronistas y otros sectores provinciales.

La Casa Rosada enfrenta, sin embargo, un obstáculo central: el PRO. Desde ese espacio no aparecen, por el momento, incentivos claros para acompañar la suspensión de las primarias y algunos de sus referentes consideran que las PASO podrían constituir una herramienta electoral para el año próximo.

El oficialismo necesita ampliar su base de respaldo parlamentario. De acuerdo con el análisis publicado por El Destape, los 13 gobernadores considerados aliados por la administración libertaria reúnen actualmente 11 senadores y 24 diputados, una representación que no alcanza por sí sola para garantizar la aprobación de una reforma electoral.

Qué reclaman los gobernadores

Las conversaciones no se limitan al calendario electoral. Los mandatarios provinciales buscan obtener garantías sobre distintos aspectos de la relación con la Nación, entre ellos los recursos y la competencia política en sus respectivos distritos.

Uno de los planteos es que La Libertad Avanza no impulse candidaturas que puedan poner en riesgo la continuidad de gobernadores aliados en las elecciones de 2027. A cambio, la Casa Rosada pretende construir acuerdos que permitan avanzar tanto con la reforma electoral como con otras iniciativas consideradas prioritarias.

La discusión se desarrolla en paralelo al tratamiento del Presupuesto 2027, cuyo proyecto fue enviado al Congreso el 15 de septiembre. El oficialismo necesita también reunir apoyos para conseguir la aprobación de esa iniciativa, que constituye una de las principales prioridades legislativas del Gobierno para el último tramo del año.

Octubre, el mes decisivo

La estrategia oficial apunta a que el debate sobre las PASO pueda resolverse durante octubre. En el Gobierno consideran que noviembre marcará un límite para avanzar con la reforma política, debido a que posteriormente el calendario estará condicionado por otros acontecimientos políticos y por la visita del papa León XIV a la Argentina, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre.

Mientras tanto, Karina Milei, Santilli y otros integrantes de la mesa política del oficialismo continúan con las conversaciones destinadas a reunir los respaldos necesarios.

El desafío para la Casa Rosada será transformar los acuerdos preliminares con los gobernadores en votos concretos en el Congreso. Para ello, deberá resolver simultáneamente las demandas de las provincias, la posición del PRO y las negociaciones vinculadas al Presupuesto 2027.

De esta manera, la suspensión de las PASO se convirtió en uno de los principales objetivos legislativos del Gobierno de cara al proceso electoral de 2027, con octubre como período clave para determinar si el proyecto logra avanzar.

 

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