El nuevo ministro de Seguridad, Justicia y Derechos Humanos de La Rioja, Martín Yoma, prestó juramento este viernes y adelantó que su gestión estará enfocada en mantener y mejorar los índices de seguridad, fortalecer la articulación con la Justicia y mejorar la calidad de vida del personal policial y penitenciario.
Durante su primer discurso como titular de la cartera, Yoma agradeció al gobernador por la designación y destacó el acompañamiento de funcionarios de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, además de integrantes de la Policía, el Servicio Penitenciario y su familia.
Al presentar los principales lineamientos de su gestión, estableció tres pilares de trabajo. El primero será mantener y mejorar los índices de seguridad de la provincia, con el objetivo de brindar mayor calidad de vida a los riojanos.
«Cuando las cosas funcionan, la vara se pone alta, entonces uno tiene que mantenerla y mejorarla. Las cosas cuando funcionan siempre hay que perfeccionarlas», sostuvo.
En segundo lugar, planteó la necesidad de profundizar la articulación con el Poder Judicial para garantizar respuestas rápidas y acordes ante los hechos delictivos. En ese sentido, señaló que, si bien los indicadores de La Rioja son favorables en comparación con otras provincias, es necesario continuar trabajando para mejorar la respuesta judicial.
También hizo referencia al proceso de actualización del sistema de Justicia que impulsa el Gobierno provincial, a través de un paquete de leyes cuya implementación continuará siendo uno de los puntos de trabajo.
El tercer eje estará relacionado con mejorar la calidad de vida de los integrantes de la Policía y del Servicio Penitenciario, teniendo en cuenta sus condiciones laborales y el bienestar de sus familias.
«El funcionario policial y el funcionario del Servicio Penitenciario tienen una familia, tienen sus preocupaciones. La calidad de vida redunda en la posibilidad de estar tranquilo, en la posibilidad de saber que su familia también está tranquila», expresó.
Por último, Yoma se refirió a las expectativas y posibles dudas que puede generar su llegada al Ministerio, teniendo en cuenta que proviene del ámbito judicial y cuenta con 24 años de experiencia en esa función.
«Yo no sé otra cosa que trabajar. Mis 24 años de experiencia en la función judicial me han llevado a conocer los problemas de la sociedad desde otro lado y lo he hecho caminando, trabajando», manifestó.
Finalmente, dejó un mensaje sobre el desafío que representa su nueva responsabilidad: «Mi gestión hablará por mí», concluyó.