A pocas semanas de la llegada del papa León XIV a la Argentina, la Iglesia Católica y el Gobierno nacional avanzan en los preparativos para una visita que tendrá una fuerte dimensión religiosa, pero que también estará atravesada por la realidad social y económica del país.

El arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, se refirió a la relación entre la Iglesia y la administración de Javier Milei y reconoció que existen coincidencias, aunque también diferencias en torno a distintos temas de la agenda nacional.

“Hay cosas en las que coincidimos y en las que no”, señaló García Cuerva, quien además destacó el entusiasmo que genera la llegada del Pontífice y sostuvo que el mensaje de León XIV debería servir para que todos los sectores de la sociedad puedan revisar sus posiciones.

En ese sentido, el arzobispo planteó que la visita representa una oportunidad para promover el diálogo y el encuentro en un contexto marcado por fuertes divisiones políticas y sociales. “Tenemos que dejarnos interpelar todos”, expresó.

Entre las principales preocupaciones planteadas por referentes de la Iglesia aparecen cuestiones vinculadas con la pobreza, el trabajo, la situación de las personas con discapacidad y las problemáticas que afectan a los jóvenes. También existen diferencias respecto de cuestiones como la ludopatía, la inteligencia artificial y el debate sobre la edad de imputabilidad.

Desde el Gobierno, en cambio, remarcan que la organización de la visita se desarrolla de manera coordinada con la Iglesia y las distintas jurisdicciones involucradas. El canciller Pablo Quirno sostuvo que no existen diferencias fundamentales entre la administración nacional y la Iglesia en materia de valores, aunque las distintas posiciones sobre políticas públicas forman parte del debate que acompaña la llegada del Papa.

La preparación del viaje también implicó reuniones entre funcionarios nacionales, representantes de la Conferencia Episcopal Argentina y enviados del Vaticano. León XIV llegará a la Argentina el domingo 8 de noviembre y permanecerá en el país hasta el miércoles 11. Durante esos días, tiene previstas actividades en Buenos Aires, Córdoba y Luján, además de encuentros con autoridades, representantes de distintos sectores sociales, jóvenes y miembros de la Iglesia.

La llegada del sumo pontífice será, además, la primera visita de un Papa a la Argentina desde la última vez el 6 de abril 1987. Por ese motivo, la Iglesia espera una importante movilización de fieles y trabaja junto con Nación, las provincias y los municipios en la organización de las distintas actividades.

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