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La subsecretaria de Tránsito y Transporte, Carolina Dascola, explicó en diálogo con Radio La Ciudad que el operativo surgió a partir de la implementación de un plan de semaforización y de la detección de reiteradas conductas imprudentes en distintos puntos de la Capital.
La metodología consiste en ubicar a un inspector antes del semáforo para registrar mediante una filmación a los vehículos que atraviesan con luz roja. Luego, metros más adelante, otro grupo de agentes recibe la información por handy y detiene al conductor para solicitarle la documentación correspondiente y notificarle sobre la infracción.
Dascola aclaró que la filmación funciona como complemento de la presencia del inspector. Según explicó, para que la infracción tenga validez debe existir la constatación de los agentes municipales.
Además, señaló que el procedimiento también se utiliza para detectar otras conductas, como giros a la izquierda y giros en U, que pueden ser sancionadas a partir de la observación directa de los inspectores.
La funcionaria informó que los controles específicos para quienes cruzan semáforos en rojo comenzaron hace aproximadamente dos semanas y se desarrollan mediante operativos flotantes, que van cambiando de ubicación y horario.
Hasta el último fin de semana, se habían realizado cuatro operativos y detectado cerca de 100 infractores por cruzar el semáforo en rojo. Dascola indicó que aproximadamente el 90% de los conductores reconoció la infracción.
Los puntos de control son seleccionados a partir del flujo vehicular y los antecedentes de siniestralidad. En ese sentido, la subsecretaria señaló que tienen identificados unos 20 lugares donde se registran de manera recurrente siniestros vinculados al incumplimiento de las señales semafóricas.
Dascola aclaró que pasar un semáforo en rojo no constituye por sí solo una causal de retención del vehículo.
La retención puede producirse ante otras situaciones, como la falta de documentación habilitante, entre ellas la licencia de conducir o la cédula del vehículo, además de casos como el escape libre o la conducción bajo los efectos del alcohol.
También confirmó que los inspectores aceptan documentación digital a través de Mi Argentina, aunque solicitaron a los conductores contar con conectividad o datos móviles para poder verificarla durante los controles.
Respecto del monto de las multas, Dascola explicó que los inspectores no manejan el valor final de las sanciones y que la información correspondiente es determinada y comunicada por el juzgado de faltas.
Finalmente, la subsecretaria adelantó que el municipio trabaja en un proyecto para ampliar este sistema de control y reforzar el cumplimiento de las normas de tránsito, con el objetivo de que el respeto de los semáforos alcance también a otros actores de la circulación, incluidos los ciclistas.
Desde el área remarcaron que la presencia de los inspectores y el registro de las infracciones apuntan a reducir las conductas de riesgo y prevenir siniestros viales en los sectores de mayor circulación de la Capital.