Defensores de la Boca se consagró campeón de la Copa de la Liga Riojana de Fútbol 2026. El equipo de Barrio Jardín Residencial igualó 1 a 1 ante San Vicente en la revancha disputada en el estadio Carlos Augusto Mercado Luna y cerró la serie con un marcador global de 3 a 1.

La diferencia conseguida en el primer partido terminó siendo determinante. En la ida, el conjunto dirigido por Ricardo “Rulo” González había derrotado 2 a 0 al “Cuervo”, con goles de Pablo Guzmán y Blas Marino. Aquella victoria le permitió afrontar la revancha con un margen considerable y, finalmente, sostenerlo hasta el pitazo final.

Una final que comenzó con todo.
San Vicente salió al campo con la obligación de buscar una diferencia que le permitiera revertir la serie, mientras que Defensores tenía como principal objetivo proteger la ventaja obtenida una semana antes.

El inicio fue intenso y rápidamente llegaron las emociones. A los 12 minutos, Pablo Guzmán recibió una infracción dentro del área y el árbitro Maximiliano Silcán Jerez sancionó penal. Luciano Luna asumió la responsabilidad y convirtió desde los doce pasos para adelantar al Boquense.

La respuesta de San Vicente fue inmediata. Apenas cinco minutos después, un centro desde el sector derecho encontró a Gastón Romero, quien apareció en el área y conectó un cabezazo para establecer el 1 a 1. El resultado volvía a favorecer a Defensores, pero el “Cuervo” todavía necesitaba dos goles para forzar la definición desde el punto penal.

San Vicente buscó, pero no pudo quebrar el partido.
Con el empate, San Vicente tuvo algunos minutos de mayor protagonismo. Agustín Puga estuvo cerca de marcar el segundo con un cabezazo que fue contenido por Facundo Páez, mientras que Defensores respondió con una llegada de Francisco Vázquez, cuyo remate cruzado pasó cerca del arco rival.

Con el correr de los minutos, el encuentro comenzó a hacerse más friccionado y perdió parte de la intensidad inicial. En ese contexto apareció una de las primeras incidencias disciplinarias importantes: Thiago Ibarra recibió la segunda amarilla y San Vicente quedó con diez jugadores antes del descanso.

La expulsión complicó todavía más las posibilidades del equipo dirigido por Leonel Verano, que necesitaba seguir atacando, pero ahora debía hacerlo con un futbolista menos.

Un segundo tiempo marcado por las expulsiones.
El complemento comenzó con San Vicente intentando adelantarse rápidamente. Sin embargo, la situación numérica se modificó nuevamente apenas iniciado el segundo tiempo.
Lucas Pizarro recibió su segunda tarjeta amarilla después de derribar a Federico Fuentes cerca del área y Defensores también quedó con diez jugadores. La igualdad numérica, sin embargo, duró poco: a los seis minutos, Federico Fuentes fue expulsado con roja directa tras una agresión sin pelota.

Con ambos equipos nuevamente reducidos, el partido quedó abierto. San Vicente tuvo otra oportunidad importante mediante la pelota parada: un cabezazo de Puga, luego de un córner desde la derecha, terminó impactando en el travesaño.

El “Cuervo” insistió, pero el tiempo comenzaba a convertirse en su principal enemigo. Defensores cedió metros, apostó a las salidas rápidas y buscó que el reloj jugara a su favor.
Defensores administró la ventaja.

A medida que avanzaba el segundo tiempo, San Vicente comenzó a asumir cada vez más riesgos. La necesidad de convertir dos goles para igualar la serie dejaba espacios que Defensores intentaba aprovechar.

Gastón Romero tuvo una nueva oportunidad con una volea dentro del área, aunque el remate se fue por encima del arco. Del otro lado, Blas Marino estuvo cerca de ampliar la diferencia en una contra, pero Mauricio Vergara evitó el segundo tanto del conjunto de Barrio Jardín.

En el tramo final, Defensores consiguió hacerse dueño de la pelota en la mitad de la cancha y comenzó a manejar los tiempos del encuentro. San Vicente ya no encontraba caminos claros para llegar al arco rival y la posibilidad de remontar la serie se alejaba minuto a minuto.

La final todavía tendría una expulsión más. A los 39 minutos, Pablo Guzmán recibió la segunda amarilla por una simulación dentro del área y Defensores quedó también con nueve jugadores.
Los últimos minutos fueron de presión y centros por parte del “Cuervo”, pero el marcador ya no se modificó.

El festejo del Boquense.
El título también prolongó la presencia de Defensores en las definiciones del fútbol capitalino. Según los registros difundidos tras la consagración, el Boquense obtuvo cuatro de los últimos cinco certámenes de la Liga Riojana, con la única interrupción de San Vicente, que había conquistado el campeonato 2025.

Para San Vicente, en cambio, quedó el sabor amargo de no poder defender el título conseguido la temporada pasada. El “Cuervo” necesitaba revertir el 0-2 de la ida, consiguió empatar el partido de vuelta, pero no pudo transformar sus momentos de dominio en los goles que necesitaba.

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