TecnoEmpleo abre nuevas oportunidades de formación e inserción laboral para 300 jóvenes
...
Oscar Carrizo, referente del sector panadero en La Rioja, señaló que las ventas durante la temporada alta cayeron entre un 18% y 22% en la provincia, mientras continúan aumentando los costos de las materias primas, los servicios, los combustibles y los salarios.
El sector panadero atraviesa un escenario de fuerte presión por el incremento de los costos y la disminución del consumo. Así lo explicó Oscar Carrizo, referente de los panaderos de La Rioja, durante una entrevista con Radio La Ciudad 94.7, donde describió la situación que atraviesan los establecimientos de la provincia.
Carrizo sostuvo que la problemática no es exclusiva de La Rioja, sino que se replica en distintas partes del país. En ese sentido, mencionó los aumentos en las materias primas, los servicios y los combustibles, además de las actualizaciones salariales que debe afrontar el sector.
“Las nuestras materias primas siguen subiendo. Los servicios nos pegan en la nuca con esos valores inmensos que cada vez que suben nos hacen temblar, como el gas, por ejemplo. Los combustibles son fundamentales para la distribución de nuestros productos”, señaló.
Uno de los principales problemas que enfrenta actualmente el sector es la reducción del consumo. Según Carrizo, durante la denominada temporada alta —los meses de mayor consumo de productos de panificación debido a las bajas temperaturas— las ventas en La Rioja registraron una caída promedio de entre 18% y 22%, dependiendo del lugar donde se mida.
El panorama, además, podría profundizarse durante los meses de calor, cuando históricamente disminuye el consumo de panificados. Carrizo explicó que entre noviembre y diciembre la producción suele reducirse entre un 40% y 45%.
“En temporada alta ha caído promedio en nuestra provincia entre un 18 y un 22%”, detalló.
El dirigente también mencionó que en otras zonas del país se registraron caídas todavía mayores, aunque aclaró que esos porcentajes corresponden a referencias aportadas por representantes de otros distritos.
La combinación entre menores ventas y mayores costos genera dificultades para sostener la actividad. Carrizo afirmó que algunos colegas tuvieron que recurrir a la venta de bienes personales para afrontar compromisos económicos.
“He tenido confidencias de colegas importantes de nuestro medio que han tenido que vender propiedades, algunos sus propios vehículos particulares para poder afrontar los costos fijos y los compromisos en que están atrasados”, manifestó.
A esto se suma, según explicó, la presión tributaria y el incremento de los gastos vinculados al funcionamiento de los establecimientos.
En este contexto, Carrizo aseguró que el sector no evalúa por el momento trasladar los aumentos de costos directamente a los precios, debido a que una nueva suba podría profundizar la caída del consumo.
“No se nos cruza por la cabeza subir los precios porque si las ventas no ayudan, menos que menos subir los precios”, afirmó.
No obstante, advirtió que si la tendencia negativa continúa, los representantes del sector deberán analizar nuevamente la situación y evaluar posibles medidas.
Consultado por el proceso de migración de comercios desde el centro hacia los barrios o hacia modalidades de venta online, Carrizo explicó que esa alternativa presenta mayores dificultades para la industria panadera.
Según detalló, una panadería requiere condiciones específicas para funcionar, entre ellas disponibilidad de gas natural, instalaciones eléctricas trifásicas con suficiente potencia y espacios adecuados para la producción.
“Es más rebuscado el tema de dónde vas a ir. Los espacios tienen que dar con los estándares de las cuadras de producción”, explicó.
En comparación con otros rubros comerciales, como indumentaria o calzado, sostuvo que la instalación de una panadería requiere una infraestructura mucho más específica.
Pese al complejo escenario, Carrizo aseguró que el sector mantiene expectativas de que pueda producirse una recuperación del consumo.
“Siempre somos optimistas. Siempre vemos que puede cambiar”, expresó.
En relación con la economía provincial, destacó además el movimiento generado por los bonos Chachos, al considerar que se trata de una herramienta que permitió incorporar dinero al circuito comercial.
“Ha insertado dinero en la calle y se ve algo más de movimiento”, señaló.
Finalmente, Carrizo planteó la preocupación que existe entre los trabajadores y empresarios del sector respecto de cómo afrontar los próximos meses y llegar al año próximo en un contexto que, según describió, lleva tiempo afectando a la actividad.