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El crecimiento del endeudamiento de los hogares, el estrés financiero y el deterioro de las condiciones de salud mental fueron los ejes de la columna de análisis del periodista Fernando Viano, quien en diálogo con Radio La Ciudad planteó una reflexión sobre el impacto social de la actual situación económica del país.
La discusión surgió a partir de declaraciones de la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, quien reconoció un incremento de los suicidios dentro de las fuerzas de seguridad y vinculó parte de la problemática con los elevados niveles de endeudamiento que atraviesan sus integrantes.
Para el periodista, el dato adquiere especial relevancia porque, según señaló, la propia funcionaria reconoció que la problemática no se limita a las fuerzas de seguridad, sino que también atraviesa a distintos sectores de la sociedad.
Durante la columna, Fernando mencionó estadísticas oficiales según las cuales durante 2025 se registraron 5.209 suicidios en Argentina, frente a los 4.249 contabilizados en 2024.
De acuerdo con los datos citados durante el programa, esto representaría un incremento cercano al 23% en apenas un año, con una tasa de 11,8 suicidios cada 100.000 habitantes.
El periodista remarcó que detrás de cada estadística existen personas, familias y entornos afectados por situaciones de profundo sufrimiento.
“Detrás de ellos se encierra todo un drama, toda una familia, todos los amigos, gente que llora”, planteó durante la conversación.
En ese contexto, vinculó el debate con el crecimiento del endeudamiento de los hogares y el denominado estrés financiero, que puede manifestarse a través de ansiedad, angustia, insomnio, conflictos familiares, miedo y desesperanza.
Según los datos mencionados durante la columna, la mora de los hogares habría pasado de aproximadamente 2,5% en 2024 a 8,8% en noviembre de 2025.
Fernando aclaró que el endeudamiento no puede presentarse como una explicación única de una problemática tan compleja como el suicidio, pero consideró necesario analizar las condiciones sociales y económicas que pueden profundizar situaciones de vulnerabilidad.
Uno de los puntos centrales del análisis fue la contradicción que enfrentan muchos hogares entre tener ingresos laborales y, al mismo tiempo, encontrarse en una situación de asfixia financiera.
El periodista planteó el escenario de familias en las que sus integrantes trabajan y perciben un salario, pero aun así no logran cubrir sus gastos, acumulan deudas y pierden progresivamente herramientas para afrontar la situación.
La imposibilidad de pagar tarjetas, créditos y otros compromisos financieros puede generar una presión constante que termina trasladándose al ámbito familiar y personal.
En ese sentido, la discusión dejó de plantearse exclusivamente como un problema económico para incorporar sus consecuencias sobre el bienestar y la salud mental.
Otro de los ejes de la columna estuvo relacionado con el financiamiento de las políticas nacionales de salud mental.
Fernando señaló que, según los datos que presentó durante el programa, la inversión ejecutada en salud mental habría caído en términos reales cerca de 27% durante 2024 respecto de 2023 y alrededor de 9% en 2025.
También mencionó una reducción superior al 58% en términos reales en líneas de apoyo y promoción de la salud mental.
En ese marco, hizo referencia a la situación del Hospital Laura Bonaparte, institución especializada en salud mental, como uno de los espacios que atravesaron conflictos en los últimos años.
Para el periodista, la discusión sobre las políticas públicas no puede reducirse exclusivamente al resultado de una planilla presupuestaria, porque las consecuencias de las decisiones de financiamiento pueden trasladarse directamente a la vida cotidiana.
A partir de allí, la columna tomó como eje la imagen de la “motosierra”, utilizada como símbolo de las políticas de ajuste del Gobierno nacional.
Fernando planteó que el concepto no debería analizarse únicamente desde la perspectiva fiscal, sino también desde sus posibles consecuencias sobre áreas sensibles como la salud.
“Una política pública no existe solo porque pueda conservar su nombre en una página web. Debe haber equipos profesionales, territorio, capacidad de prevención y posibilidad de llegar antes de que estas cuestiones pasen”, sostuvo.
En ese sentido, consideró que una política de prevención efectiva requiere recursos, profesionales y presencia territorial para poder intervenir antes de que las situaciones de vulnerabilidad se agraven.
Uno de los conceptos que atravesó toda la columna fue la necesidad de evitar que los indicadores económicos y sociales sean observados únicamente como números.
El periodista insistió en que detrás de cada estadística existen historias personales y familiares y que el crecimiento de determinados indicadores debería abrir una discusión más profunda sobre las condiciones de vida de la población.
“Tenemos que hablar de personas, tenemos que hablar de qué nos está pasando a nivel humano y cuál es la responsabilidad que tenemos frente a eso”, expresó.
La reflexión también apuntó a la necesidad de recuperar una mirada colectiva frente a situaciones de vulnerabilidad y evitar que la respuesta social se reduzca a la idea de que cada individuo debe resolver sus problemas por sus propios medios.
Sobre el cierre, Fernando planteó que la Argentina atraviesa una situación de fuerte endeudamiento y que, paralelamente, comienzan a hacerse visibles consecuencias vinculadas con la angustia, la ansiedad y la incertidumbre.
En ese contexto, sostuvo que las políticas públicas deberían contemplar las consecuencias sociales de las decisiones económicas.
“La famosa motosierra no puede ser la única respuesta”, concluyó, al tiempo que remarcó la necesidad de abordar estas problemáticas con sensibilidad y responsabilidad.
La columna cerró con un llamado a recuperar la discusión colectiva sobre las condiciones de vida, la salud mental y la responsabilidad social frente al sufrimiento de otras personas.