Aguas Riojanas colocará 500 nuevos medidores y advierte que el consumo de agua duplica lo recomendado
...
Durante el espacio, Viano sostuvo que el fútbol trasciende el resultado de un partido y se convierte en un reflejo de la sociedad. "Cuando discutimos un penal, un cambio o una táctica, en realidad estamos hablando mucho más que del deporte; estamos hablando de nosotros mismos", expresó.
El periodista destacó que la Selección logró generar uno de los pocos espacios de encuentro colectivo que aún existen. "Por un momento deja de importar a quién votaste, de qué barrio sos o cuánto dinero tenés. Todos compartimos los mismos colores, la misma ilusión y también la misma tristeza", señaló.
En ese sentido, advirtió que ese sentimiento de unidad contrasta con una sociedad atravesada por el individualismo y la confrontación permanente. Según explicó, el Mundial permitió recuperar, aunque fuera por unas semanas, un fuerte sentido de pertenencia y comunidad.
Viano también vinculó las remontadas épicas de la Selección con la historia del país. "Nos emocionan esas victorias cuando parecía imposible ganar porque, en el fondo, hablan de nosotros. Somos un país acostumbrado a levantarse después de cada crisis", reflexionó.
Otro de los temas abordados fue el futuro del seleccionado nacional una vez que Lionel Messi cierre su etapa como jugador. Para Viano, el capitán argentino representa mucho más que un futbolista. "La pregunta no es si Messi fue mejor que Maradona. La verdadera pregunta es qué vamos a hacer cuando Messi ya no esté, porque se convirtió en un símbolo de que todavía pueden ocurrir cosas extraordinarias", afirmó.
Al finalizar su columna, dejó una invitación a trasladar el espíritu de unidad que despierta el fútbol hacia otros ámbitos de la vida cotidiana.
"Los argentinos no amamos solamente la pelota. Amamos esa versión de nosotros mismos que aparece alrededor del fútbol: la que puede abrazarse sin preguntar, la que vuelve a creer en un 'nosotros' y en la posibilidad de construir algo mejor entre todos", concluyó.