En el marco de la 85° edición de la celebración, se oficializó el Libro de la Historia de la Fiesta Nacional de la Olivicultura y de sus Reinas y Embajadoras. Además, se realizó la renovación de atributos de la Embajadora Nacional.
Con una jornada cargada de emoción, identidad y reconocimiento a las raíces olivícolas del departamento, Aimogasta dio inicio a una nueva página en la historia de la Fiesta Nacional de la Olivicultura, en el marco de la 85° edición de una de las celebraciones más emblemáticas de La Rioja.
Las actividades comenzaron con el tradicional acto de izamiento de las banderas Nacional, Provincial y Departamental en la plaza principal de la ciudad. Posteriormente, autoridades y vecinos rindieron homenaje al General José de San Martín y a los pioneros de la olivicultura riojana, Luis Mansueto de la Fuente y Casimiro Godoy, figuras históricas fundamentales en el desarrollo productivo de la región.
Uno de los momentos más significativos de la jornada se vivió en el histórico Olivo de Aimogasta, donde quedó oficializado el Libro de la Historia de la Fiesta Nacional de la Olivicultura y de sus Reinas y Embajadoras, un documento que busca preservar la memoria y la identidad de esta tradicional celebración.
La firma del acta estuvo encabezada por la intendenta Virginia López, junto a la presidenta de la Comisión Pro Festejos, la Embajadora Nacional de la Olivicultura, el viceintendente Ramón Allendes y el diputado Julio Reinoso.
Durante la ceremonia también se concretó la renovación de los atributos de la Embajadora Nacional de la Olivicultura, con el cambio de corona, capa y banda, piezas confeccionadas artesanalmente e inspiradas en los símbolos que representan la esencia y la tradición de la fiesta.
Desde la organización destacaron que esta nueva etapa busca fortalecer el valor histórico, cultural y turístico de la olivicultura, una actividad profundamente ligada a la identidad del pueblo de Aimogasta y de toda la provincia de La Rioja.